Sir Peter Blake

Peter Blake, una gran figura de la navegación, el hombre que consiguió todos los grandes trofeos de la vela transoceánica

Oriol García

El 7 de diciembre de 2001 los diarios del mundo abrían sus titulares con una noticia nefasta: el explorador y navegante neozelandés de 53 años Sir Peter Blake, que estaba realizando una expedición en el Amazonas para el Programa de la ONU sobre el medio ambiente (UNEP), había muerto, asesinado por cuatro piratas de río que sólo se llevaron un poco de calderilla y el motor de la embarcación en la que viajaba. Una muerte absurda. Así se cerraba el último capítulo de una vida dedicada a la aventura, la investigación científica, la protección del medio ambiente y, por encima de todo, al mar.

Sus podios

Blake podría recibir sin duda el calificativo de “Padre de la vela oceánica”. Sus azañas en este campo todavía no han sido igualadas. Ganó dos veces la Copa América, una vez la Whitbread -ahora Volvo Ocean Race- alrededor del mundo, la Fastnet, la Sydney-Hobart y la vuelta a Australia. Además consiguió uno de los récords del Trofeo Jules Verne al realizar la vuelta al mundo en 74 días, 22 horas, 17 minutos 22 segundos.

Pero más allá del deporte y de las regatas, Blake fue ante todo un aventurero enamorado de nuestro planeta. Como científico, centró sus esfuerzos en la protección del medio ambiente, hecho que lo llevó a colaborar con Naciones Unidas para controlar las reservas naturales de nuestro planeta.

En cierta ocasión afirmó: “debemos alertar al mundo sobre la necesidad de combatir la contaminación de las aguas, ya que sin agua no hay vida”. En el último informe que escribió para las Naciones Unidas comentó: “Queremos estimular a la gente e incitarlos a preservar el medio ambiente a través de la aventura, la educación y la alegría”.

Sus inicios en el mar

Peter Blake nació en Bayswater, Auckland (Nueva Zelanda), el 1 de octubre de 1948. Ya a los ocho años, su padre le regaló un pee bee, la pequeña embarcación clásica con la que muchos niños neozelandeses suelen iniciarse en este deporte. Durante su adolescencia, su amor por el mar se agudizó, y le llevó a construir su propia embarcación en el jardín de su casa, poco antes de terminar sus estudios de ingeniería mecánica con 22 años.

En 1973 se marchó a Inglaterra, donde comenzó a moverse en el ambiente náutico y donde formó equipo con dos de sus más cercanos colaboradores, Leslie Williams y Robin Knox-Johnston. Ambos siguieron de cerca la paulatina consagración de Blake como uno de los mejores navegantes del mundo. En los años siguientes, los éxitos en las regatas más célebres se acumularon, principalmente en la vela de crucero.

Su trayectoria triunfal se inició en la regata Fastnet en 1979, título que repetiría 10 años después. Fue el mejor en la temida travesía entre Sydney y Hobart (1980 y 1984). La Whitebread llegó en 1990 y el trofeo Julio Verne en 1994.

Un año después viajó a San Diego como patrón del Black Magic para arrebatarle en aguas ajenas la Copa América a Dennis Conner y llevarse el trofeo a su país. En marzo de 2000, en una de sus últimas regatas, revalidó el título y anunció su retirada de la competición.

El científico

Tras la muerte de Jean Jacques Cousteau, la fundación que llevaba su nombre escogió a Blake como máximo exponente de los ideales del oceanógrafo francés. Por un tiempo, Blake fue la imagen pública Posteriormente, fundó su propia organización, Blake Expeditions, dedicada a la investigación científica y a la concienciación en asuntos relacionados con el medio ambiente. Su proyecto recibió el apoyo de Naciones Unidas.

A bordo del Seamaster, su barco, recorrió el mundo para realizar documentales y estudios sobre la naturaleza. Su última expedición partió desde Nueva Zelanda en noviembre de 2000 y recorrió las Islas Campbell, la Antártida y Tierra de Fuego antes de llegar a Brasil, donde fue asesinado. Estaba realizando un reportaje sobre los últimos paraísos vírgenes de nuestro planeta –por encargo de la ONU-, una iniciativa destinada a concienciarnos a todos de la necesidad de preservar el ecosistema. Afortunadamente, sus colaboradores seguirán con este proyecto. Así pues su trabajo no habrá sido en vano.

El héroe nacional

Blake fue uno de los deportistas más populares de su país, Nueva Zelanda, donde la vela es uno de los deportes con más adeptos, juntamente con el rugby. Sus triunfos lo encumbraron hasta la categoría de héroe nacional, y actualmente se está construyendo un monumento en su honor en su ciudad natal, Auckland.

El reconocimiento a sus logros, tanto en el terreno deportivo como científico, también le llegaron de la forma de un nombramiento: como caballero de la corona británica, título que le concedió S.M. la reina Isabel II al otorgarle el título de Sir.

» Peter Blake. Cronología
Aquí podréis encontrar la cronología de los acontecimientos que marcaron la vida del navegante neozeladés

» El Seamaster
El Seamaster es el barco que acompañó a Peter Blake en su último viaje. Se trata de un enorme velero equipado con los últimos avances en investigación científica

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